jueves

No puedo entenderlo, lo juro. Me cansé de contar las veces en que me senté a pensar los como, los porqué y los para qué. Si, otra vez con los malditos para qué. No puedo entender como de un día para el otro, la gente puede cambiar tanto. A veces juro que me encantaría ser como ellos. Me encantaría ir por la vida con los ojos cerrados, llevandome por delante todo lo que se me de la gana y después no tener cargo de consiencia, no tener miedo, no sentir culpa. Pero no puedo, no soy así ni voy a cambiar. Si me amabas tanto, si eramos tan amigas. Me entendías sólo con mirarme la cara, no pasaba un día que no hablaramos de lo que fuese. Y no importa si se nos acabaron las cosas para decir, las inventabamos. No puedo entender como por lo menos bien en el fondo no sentis un vacío enorme, y no te dan ganas de volver y escupirme miles de cosas en la cara, y llorar y que lloremos juntas. Aceptar, asumir, hacerte cargo de lo que hiciste e intentar que las cosas se mejoren. Pero no no y más no. No te importa una mierda. Y te lo digo de la mejor forma porque algo siento, porque tengo sentimientos, ojala nunca te quedes sola y siempre tengas a alguien bancandote. AH y a un repuesto, para cuando cagues a la otra también. Que bronca y que mal que me siento. Pensar que soy la única pelotuda que llora casi todos los días por eso, y a vos no te importa nada. Tengo que pensar que mentiste, que sos una mentirosa. Y que estos doce años de amistad no me sirvieron para nada, sólo para acumular más falsedad y mierda en el mundo, de la que ya hay ..

No hay comentarios: